viernes, 16 de agosto de 2019

DE LAS NUTRIAS Y LOBOS MARINOS DE CALIFORNIA


Autor: Sealtiel Enciso Pérez

A la llegada de los Jesuitas y demás colonos europeos a la California se dedicaron, además de construir las Misiones y catequizar a sus habitantes, a explorar el extenso territorio y dar cuenta de las riquezas naturales que ahí encontraron. El sacerdote Miguel del Barco, en su obra “Historia Natural y Crónica De La Antigua California” nos relata sus impresiones de los animales que iban descubriendo así como las noticias que les llegaban de diferentes partes de la península. Aquí transcribo los datos que nos legó sobre unos hermosos animales encontrados:

"Últimamente lo más raro que en esta materia se ha hallado en la California, es una especie de animales semejantes a los castoresen cuanto a la suavidad de su pelo. Hallólos el año de 1732 el padre Sigismundo Taraval en su viaje a las islas que llamó Los Dolores, en un paraje a que dio el nombre de San Andrés, distante cuatro jornadas y media de la misión de San Ignacio. Descubriéronse tantos juntos, que mataron los de la comitiva más de veinte, persiguiéndolos solamente con palos; y el padre envió a México algunas pieles.



Estas son grandes como las de cabra, su pelo muy suave y muy tupido y, según dicen, a propósito para fabricar sombreros. Tiene los pies y manos muy cortos y será preciso que, al andar por tierra, arrastren algo por ella su cuerpo estos animales, y quizá por eso, aunque son anfibios, no se apartan del mar, en él viven de ordinario y sólo a la arena de su orilla, y más bien a los peñascos, si los hay inmediatos al mar, salen a dormir y tomar el sol. Con esto está dicho que aunque algunos les hayan dado el nombre de castores, no lo son realmente, por lo menos como los de la Canadá, ni tienen como estos la rara cualidad de arquitectos labrando sus casas; porque no tienen otra que el mar.




Otros le dan el nombre de nutrias; mas tampoco lo son, así por su corpulencia como por sus cortísimos pies y su color casi negro; aunque no es perfectamente negro sino que pardea un poco. Pero si se corta el pelo con tijeras como a la mitad, o algo más abajo, muestra entonces aquel color que suele llamarse nutrio, parecido al que tiene los gatos de este color. Y por esta parte inferior es el pelo aún más suave y delicado que por la parte superior. Aliméntanse de ostiones y mariscos estos animales. Los cuales no se hallan en la costa del golfo sino sólo en la del océano, y no en toda ella; porque no los hay desde el cabo de San Lucas hasta cerca del grado 29 de latitud. Desde aquí en adelante hacia el norte es solamente donde se encuentran, por lo menos en las playas bien reconocidas. Dijimos que no son nutrias, pero debemos advertir que este nombre es el que más ha prevalecido.




Hay también en una y otra costa de la California lobos marinos que, así como las nutrias, son anfibios, viviendo parte del tiempo en el mar y parte en la playa. Son mayores que las dichas nutrias y su pelo menos suave y más corto. En algunos parajes, y especialmente en algunas islas del golfo, hay una admirable multitud de estos lobos. Cuando una mujer tiene señales de que la amenaza aborto, es gran remedio, para impedirlo, ponerse en la cintura, inmediatamente al cuerpo, una faja o cinto, como tres o cuatro dedos de ancho, cortado de la piel del lobo marino”.



Bibliografía:

HISTORIA NATURAL Y CRÓNICA DE LA ANTIGUA CALIFORNIA - MIGUEL DEL BARCO

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